Y finalmente, coge el teléfono... tú estabas equivocada pequeña terrorista y yo tenía razón. De esto, se recoge una conclusión, en temas de corazón hay que dejarse guiar por el propio corazón.
Y como puse hace tiempo:
"Dime adios nada más, agua de mi manantial, decir tú y yo será decir pasado"
Al final, perdí la esperanza de volver a ser amigos. Ella perdió la oportunidad de tener mi amistad, ahora que conoce a otros quizás no lo necesite.
¿Me lo merezco? No más que yo a ti.
Lo que siento con profunda tristeza... es que ya nunca más podrá oir lo que quería decirle.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario