Y como tantas otras noches has aparecido incondicional a mi andar, te has quedado quiet@ con tus ojos fijos en mi, tu pelaje grisaceo ya me resulta familiar. Te has enredado en mis piernas, me has maullado y ronroneado como tantas otras noches y hoy has conseguido que me sentase junto a ti. Has hundido tu cabeza en mi manga izquierda, olisqueando mi perfume, U, ese que hacía tanto que no ponía pero hoy quería hacerlo y te he preguntado si he hecho lo correcto y me has respondido clavando tus uñas en mi pierna y maullando pidiendo caricias a cambio de consejo, te di las caricias pero el consejo no llegó... o quizás sea ese el consejo.
Muchas gracias pequeñ@ felin@, como tantas noches desde hace casi un año estás ahí, atento a mis preguntas y respondiendo con tu maullar y tus ronroneos, gracias por estar cuando todos faltan, gracias por estar cuando no queda nadie alrededor compartiendo el aire que respiro. Sencillamente, gracias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario