3:43 a.m. esta entrada se retrasó al azar. La frase que originariamente habría puesto en su momento fue: "No sonreiré porque no me apetece, pero si lo hiciese me gustaría lo que veo", en este preciso momento no tengo ganas y no sé si me gustaría o no.
Es complicado contarle al mundo lo que quieres gritar cuando te pide silencio. Hace tiempo aprendí a fiarme más del silencio y de las miradas que de las propias palabras, ¿por qué no lo aprendemos todos?
Hace un par de días, frente al mar y escuchando la voz de tiempos mejores, descubrí hasta que punto pueden crecer las cosas y me vino a la cabeza la frase de: "Matad por la gloria de dios"... sólo que en este caso el dios soy yo aunque la excusa es la misma, hacer daño y poder culpar a otro. Pequeños mentecatos, que mis actos no os sirvan para canalizar vuestro odio y tener excusa para vuestras acciones... lo realmente triste es ser guardián de las palabras y de las realidades y tener que callarlas.
Lo pensé, lo pensé después de decirlo... la distancia sirve para que las personas no se metan en medio.
Al final todo se puede reducir a pesos en una balanza... que tu decisión sea acertada, la mía sé que lo es y sigue en pie.
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