Ando ausente del mundo otra vez, sí otra vez, soy un constante ciclo o quizás más bien espiral que tiene connotaciones más místicas(que no míticas, cosas de la noche). Lo cierto es que debería quedar más con Boni, Myriam, Jose, Andrea y Patri... a cada uno le debo algo y tendría que empezar a pensar a hacer huecos en mi agenda para cumplir las viejas promesas o sencillamente para hablar de lo azul que está el cielo.
A pesar de lo que parece no es la época de Conan la que me mantiene ausente, no, es más bien el sentimiento que acompaña a Neruda a lo largo de sus obras o quizás no sea nada más que un intento de engañarme y engañaros intentando haceros y hacerme creer más complejo de lo que en realidad soy... no nos engañemos: no soy una cebolla, sólo un ovillo a la espera de que alguien encuentre la forma correcta de deshacerlo, ¿ves? no soy tan difícil.
Últimamente pienso mucho, como siempre en este tiempo; me asaltan las corazonadas ajenas y los presentimientos y trato de que no se cumplan como puedo, de ahí mi conducta a veces impredecible o quizás incierta.
Y ahora una estúpida reflexión: si habiendo engordado tanto me pasan estas cosas, ¿qué me pasará si consigo el cuerpo que deseo?... la verdad es que metido en casa me evito el tener que evitar, sonríamos a la vida y no le demos la espalda para que no nos toque el culo... lo sé, lo sé, la frase era al revés.
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